Categoría: Día a Día

Ulises y los estados de excepción

Los estados de emergencia y la consecuente suspensión de los derechos humanos a los ciudadanos de un país por parte del gobierno han producido grandes daños a los sistemas democráticos. ¿Por qué las medidas que supuestamente se instrumentan para defender la libertad y el estado de derecho terminan perjudicándolo? Porque por lo general, la suspensión de los derechos terminan en abusos, en crisis de legitimidad y en un peligroso deterioro de la legalidad.

Recientemente, el maltrato a los prisioneros de Guantánamo por parte del gobierno de los Estados Unidos en su base militar en Cuba es un ejemplo evidente de este problema. Los prisioneros, al ser despojados de todos sus derechos luego de que el gobierno norteamericano invocara una situación de emergencia y guerra, fueron y son objeto de flagrantes abusos a su dignidad humana.

Por ello, ahora que el presidente de Venezuela pretende hacer cambios a la constitución Venezolana para eliminar derechos humanos muy importantes en situaciones de estado de excepción, vale la pena recordar una metáfora que bien describe la necesidad de establecer, en tiempos de paz, aquellas restricciones necesarias para limitar las tentaciones autoritarias en tiempo de conflicto.

La metáfora tiene que ver con Ulises y el Canto de las Sirenas en la Odisea de Homero. Cuando Ulises navegaba para regresar a Troya, un oráculo le previno que de hacerle caso al sensual canto de las sirenas, encontraría la muerte al desviarse de su rumbo. Consciente de la amenaza que se le avecinaba, Ulises se coloca cera en los oídos y obliga a sus marineros a que lo amarren al mástil para evitar caer en la tentación del sugestivo canto que lo arrastraría indefectiblemente hacia su muerte.

Esta conducta de Ulises se recuerda a menudo para entender la importancia de establecer un compromiso a priori de respeto a los derechos individuales. Al igual como Ulises decide atarse al mástil para escuchar, mas no sucumbir ante la tentación, los gobiernos democráticos se comprometen a respetar los derechos humanos en tiempos de tranquilidad porque saben que se enfrentarán a la tentación de violarlos en tiempos de peligro. Son mecanismos auto impuestos en momentos de ecuanimidad para enfrentar las tentaciones en situaciones de amenaza.

Por ello genera gran preocupación que en los actuales tiempos de paz el presidente Chávez se empeñe en realizar cambios constitucionales -a su propia constitución de 1999- los cuales lejos de atarlo al mástil, lo liberan para ser presa de sus tentaciones totalitarias. ¿Para qué? ¿Cuál es el rumbo que ya nos tiene preparado? ¿Cuáles serán los Cantos de Sirena que ya escucha? Cualquiera que ellos sean, no son buenos consejos y lo pueden conducir a su propia destrucción. Lo grave es que puede llevarse a muchos con él, a menos que alguien se atreva a atarlo al mástil. ¿Podremos hacerlo? Hay que comenzar por rechazar esta nueva constitución que nos pretende imponer. Una constitución no puede ser un pacto suicida.

Venezuela Política Derechos Humanos Reforma Constitucional Hugo Chávez

Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 24/10/2007 | 05:13:31 am | Política, Día a Día | Dejar un comentario


Carta Abierta a Venezuela ante la propuesta de Reforma Constitucional

Las recientes modificaciones propuestas por la Asamblea Nacional de Venezuela, particularmente en lo relativo a la eliminación del Debido Proceso así como el derecho a la información durante los estados de excepción y estados de conmoción nacional, constituyen una preocupante regresión en materia de derechos humanos en nuestro pais. De aprobarse, el régimen de Hugo Chávez solo tendría que inventar una serie de autogolpes para acabar con la oposición venezolana y pudrirla en la cárcel.

CARTA ABIERTA A VENEZUELA
DEL FORO PENAL VENEZOLANO, VIVE Y FUERZA INTEGRADORA
ANTE LA PROPUESTA DE REFORMA CONSTITUCIONAL

Ante las recientes reformas y añadidos planteados por la Asamblea Nacional al texto de las modificaciones la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela propuestas por Hugo Chávez Frías, queremos advertir a la Comunidad Nacional e Internacional lo siguiente:

1.- Sobre la ilegitimidad e inconstitucionalidad del planteamiento de reforma constitucional y de los mecanismos empleados para su aprobación.

Hemos dicho públicamente, y lo seguimos manteniendo, que los mecanismos que se están utilizando para la reforma del texto constitucional son en sí mismos inconstitucionales y violatorios de derechos humanos y fundamentales que reposan en el pueblo como portador del poder originario. Es así que las decisiones que se han tomado desde la Presidencia de la República, convalidadas por la comisión presidencial nombrada para los efectos de reforma constitucional, y hasta ahora avaladas por la Asamblea Nacional son, en estricto derecho, írritas y atentan contra los postulados fundamentales de rango constitucional sobre los que no le está dado al poder proponer modificación alguna. Se violan los mecanismos de cambios constitucionales establecidos por la misma Carta Magna, tal y como lo han expresado inclusive voceros oficialistas.

De allí que advertimos que el procedimiento utilizado para forzar la aprobación de la reforma propuesta por Hugo Chávez y las adiciones y alteraciones hechas a la misma en el seno de la AN es fraudulento y lesivo de los derechos de todas y todos los venezolanos, cualquiera que sea su tendencia política. Por ello es menester, y así lo rodena el Art. 333 de la Carta Magna Vigente, asumir contra estas modificaciones una postura de absoluto rechazo y advertir a la comunidad nacional e internacional, sobre las consecuencias políticas, sociales y jurídicas que esto está ocasionando y que ocasionará hacia futuro.

2.-La eliminación de las garantías al debido proceso y a la información durante los estados de excepción o de conmoción nacional.

Las recientes modificaciones propuestas por la Asamblea Nacional, particularmente en lo relativo a la eliminación del Debido Proceso así como el derecho a la información durante los estados de excepción y estados de conmoción nacional, así como la eliminación del requisito procesal del antejuicio de mérito para altos oficiales de la Fuerza Armada Nacional, constituyen la más palpable e indudable concreción de una dictadura de rango constitucional, que de ser convalidada o aprobada implicaría la validación graves de abusos ya vividos en la historia de Venezuela durante las dictaduras de Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez; además de configurar una vez más la absoluta concentración del poder en Hugo Chávez Frías como sujeto que sería reelecto indefinidamente, con lo cual todas aquellas comparaciones que se han hecho con gobiernos de corte dictatorial como el Cubano, serían escasas en relación con lo que esto traduciría para nuestro país.

Las declaraciones de Cilia Flores en su intervención en el pleno de la Asamblea Nacional el día 12 de octubre de 2007 revelan la clara intención de la reforma constitucional, que en ningún momento es ni ha sido la de favorecer los intereses del pueblo sino del grupo político en el poder. Si alguien tenía dudas sobre las razones de los cambios, la Sra. Cilia Flores dejó claramente expresado que “…con la reforma de este artículo (el 337) el gobierno está blindado…”. En otras palabras, la reforma no está dirigida a que el Estado garantice, como lo ordena el Art. 3° de la Constitución vigente, el “…desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad…”, sino a garantizar el mantenimiento en el poder de un grupo de ciudadanos de espaldas al pueblo y sus anhelos. Se coloca al poder y a sus prioridades hegemónicas por encima de la persona, por encima de los individuos, y con ello se acaba con la concepción constitucional que hace del ser humano, y no del gobierno o de sectores políticos parcializados, el destinatario último de todo acto del poder.

Toca al pueblo preguntarse si la Reforma Constitucional en éstos términos planteada busca ser la base esencial del desarrollo político, social, cultural y económico de un pueblo, o sólo ser, por el contrario, el maquillaje protector de un gobierno al que sólo interesa la concentración de poder excesiva en cabeza del Presidente de la República, otorgándole de manera excesiva y sin estar sometida a ningún tipo de control potestades para reorganizar territorios, administrar la economía nacional, calificar el derecho a la propiedad según las necesidades y conveniencias del Poder Ejecutivo; designar autoridades regionales, municipales, comunales sin criterio alguno distinto de la conveniencia personal del Presidente de la República, y someter a la Fuerza Armada Nacional a los intereses de quien gobierna y no a los supremos intereses del pueblo, a la soberanía, a la paz y a la democracia.

Debemos preguntarnos si puede ser la propuesta en discusión verdaderamente respetuosa de los valores superiores de nuestro ordenamiento jurídico (Art. 2° de la Constitución vigente), especialmente el del pluralismo político como base del ejercicio democrático, cuando se propone en ella la exclusión de todos aquellos que no participen de la doctrina socialista impuesta para todos, o cuando se impone, sin criterios claros que abonen a favor de la verdadera solidaridad, a los ciudadanos la obligación de cumplir labores sociales y laborales según los intereses del Gobierno, o cuando en ésta se acaba con la alternabilidad democrática (Art. 6° de la Constitución vigente) cuando se plantea la reelección indefinida sólo del Presidente de la República (desconociendo la legitimidad de los liderazgos regionales)

Todos estos argumentos, de por sí, eran ya suficientes para considerar que el control total del destino del país desde todo punto de vista estaría, de aprobarse la reforma propuesta, en manos del Presidente de la República. Ahora, si acaso quedaba la posibilidad de recurrir a la ley y a los controles que de ésta dimanan para el ejercicio del poder, las pocas garantías, por lo menos en teoría y a nivel formal, que quedaban a favor del estado de derecho (Art. 2°, de la Constitución vigente) serán suprimidas cuando ello sea de la consideración del Poder Ejecutivo con un claro interés retaliativo y con la evidente finalidad política de deslastrar al Gobierno de los contrapesos que el Estado de derecho opone a toda actuación del poder, particularmente en materia penal.

Así quedó definido por la misma presidenta de la Asamblea Nacional al decir textualmente que su idea, más que garantizar los derechos de la ciudadanía en general, es la de “…garantizar la paz de la república, hay hechos que nosotros no podemos olvidar, se incurrieron en delitos, en un golpe de estado, en un gobierno de facto, donde todavía se reclama justicia, los que planificaron ese golpe de estado planificaron la impunidad…”.

Y en ello desconoce que sin justicia, sin debido proceso y sin respetar las garantías que de éste nacen, aún durante situaciones excepcionales, no hay paz posible. En otras palabras, cuando el Presidente de la República así lo decida, podrá decretar un estado de excepción o de conmoción nacional, sin más contenido o extensión que aquél que él mismo pretenda, sin respetar los límites que la ley (la propia Constitución y los tratados internacionales suscritos y ratificados por Venezuela) opone a la intervención arbitraria en los derechos de los ciudadanos. Será entonces la subjetividad y la irracionalidad nacidas de los anhelos de perpetuarse en el poder las que definan, a conveniencia, los momentos en los que el poder podrá violentar las reglas de la ley y de la sana convivencia democrática para perseguir a todo aquel (medios de comunicación, los partidos políticos, organizaciones no gubernamentales, o cualquiera que pretenda formular críticas contra los abusos en el ejercicio del poder) para tener a la disidencia no como ciudadanía crítica y libre, sino factores de pretendida desestabilización, como “golpistas” o “traidores”, con el agravante de que, al suprimir la posibilidad de plena vigencia del Estado de Derecho durante esos momentos, podría cualquier persona, por cualquier motivo, ser detenida arbitrariamente, sin posibilidad de ejercer cabalmente su derecho a la defensa, y ser inclusive sentenciada de inmediato sin ningún tipo de garantía. Todo a conveniencia de quienes ejercen el poder.

3.-La consolidación del “Derecho Penal del Enemigo”.

Cilia Flores pretende sorprender la buena fe del pueblo fingiendo que no debe haber preocupación para el resto de la población sino para aquellos que “desestabilicen”. Lo que calla es que los criterios para la determinación de la identidad de los pretendidos desestabilizadores no será determinados por la ley, sino por las conveniencias del gobernante y de sus acólitos. Serán desestabilizadores quienes se opongan al discurso de los poderosos (aunque militen en las filas del oficialismo), serán “golositas” y “traidores” todos aquellos que no se ciñan estrictamente a la línea presidencial. Serán, en consecuencia “enemigos”, contra los que todo vale y a los que la ley (el debido proceso) no debe proteger. Esto es lo que se denomina mundialmente el “Derecho Penal del Enemigo”, que parte de la consideración de que el que esté contra el poder, contra sus decisiones o contra sus aspiraciones hegemónicas es un enemigo y como enemigo debe ser tratado, sin importar que ello suponga el desconocimiento de las garantías que nacen para todos, y que son esenciales al modelo de “Estado Social y Democrático de Derecho y de Justicia” propuesto por la Constitución vigente en su Art. 2° que, hasta dónde se sabe, no es objeto de reforma o modificación. En el mundo moderno, y eso lo demuestran múltiples tratados internacionales de los que Venezuela es parte y que sus gobernantes sus ciudadanos y sus militares deben obedecer, ni siquiera en situaciones de conflicto bélico (interno o externo) se puede hacer contra el “enemigo” lo que al poder le venga en gana, ni mucho menos relajar las garantías que nacen del respeto al debido proceso.

Y si queda alguna duda de que ésta no es la orientación de la propuesta de la Presidenta de la AN, basta revisar lo que se le ha dicho, desde el poder, a los partidarios del oficialismo que han pretendido separarse de la barbarie o expresar ideas, distintas de las de Hugo Chávez, que abonan a favor la racionalidad y del respeto a los derechos de los ciudadanos. Como ejemplos pueden mencionarse a Ismael García, Ramón Martínez y Juan José Molina, a quienes, por expresar sus puntos de vista divergentes, se ha tildado de opositores y hasta de “traidores”, simplemente por hacer uso de su derecho a disentir. O las muchas expresiones denigrantes e irrespetuosas contra miembros de algún consejo comunal en reclamo por fondos no les han llegado; o contra aquellos que durante algún programa presidencial, en ejercicio pleno de la soberanía (que reside en el pueblo y no en sus gobernantes) pretendan decirle a Hugo Chávez las verdades de los sufrimientos y limitaciones que padecen día a día. Ahora, en este nuevo escenario, y eventualmente ante el decreto presidencial de un estado de excepción o de conmoción nacional, podrán ser sometidos a medidas de corte penal e investigaciones sin respetar ninguna de las garantías que, en los estados modernos, se consagran en la Constitución a favor de todos los ciudadanos.

4.-El debido proceso. ¿Qué es?.

El debido proceso debe ser entendido como una expresión omnicomprensiva de la que nacen un cúmulo de garantías que se establecen, no como un beneficio o “gracia” dada por el Gobierno al ciudadano sino como un Derecho Humano irrenunciable que obliga a los que ejercen el poder a someterse, en su desempeño, especialmente en lo que atañe al ejercicio de la potestad penal, a límites muy precisos e inalienables.

Pactos y convenios internacionales, de los que Venezuela es parte, así lo reconocen, como también lo reconoce la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 49, que nos explica que el debido proceso conlleva en sí lo siguiente:

i) Derecho a un juicio previo.
ii) Derecho a ser oído por un tribunal imparcial
iii) Derecho a ser juzgado por un tribunal existente antes de la perpetración del hecho punible, juez natural
iv) Derecho a ser informado oportunamente de los motivos de la detención
v) Derecho a defenderse ante una instancia imparcial
vi) Derecho a tener comunicación con los familiares y abogados de confianza
vii) Derecho a promover pruebas, y a conocer las pruebas que se pretenda hacer valer contra los ciudadanos
viii) Derecho a la libertad como regla, no como excepción
ix) Derecho a no ser detenido sin orden judicial previa o en flagrancia
x) Derecho a la inviolabilidad del domicilio
xi) Derecho a la inviolabilidad de la correspondencia
xii) Derecho a no ser condenado previamente en ausencia de un juicio justo
xiii) Derecho a la apelación
xiv) Derecho a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho
xv) Derecho a una sentencia proporcional a la infracción cometida y al respeto del principio de la legalidad de las penas y los delitos

Es así que no basta pensar sólo en un allanamiento o en una detención arbitraria, sino en todas las transgresiones que la aprobación de la propuesta de Cilia Flores conllevaría colocando a cualquier ciudadano en las manos despiadadas de quienes se sienten “vencedores” y, en consecuencia, por encima del bien y del mal.

El tono de la diputada Flores así lo revela. No volverá a pasar, no podemos olvidar. O lo que es lo mismo, el principio de juzgamiento no debe nacer de la asunción del Estado de Derecho, sino como la destrucción de aquél al que considero enemigo. Y enemigos podemos ser todos, pues sólo un grupo decidirá, a conveniencia, quien lo es o no. Basta mirar los procesos penales de índole político, en violación a todas las garantías constitucionales y legales, que se han seguido contra los opositores en los últimos 5 años, donde a los presos y perseguidos políticos se les han violado todas y cada una de sus garantías, donde las sentencias ya se han dictado antes de que los juicios culminen, donde ni siquiera la vida se les ha respetado negándoles el derecho a una asistencia médica oportuna sobre la base de imaginarios planes de fuga; donde la Fiscalía General de la República y la Defensoría del Pueblo han actuado como agentes del Estado, no como garantes de los derechos ciudadanos, lo que ha culminado en un franco y advertido deterioro del Estado de Derecho, estado de Derecho que ha desaparecido mucho antes de esta pretendida modificación constitucional, y que ahora queda absolutamente constitucionalizada, con riesgos dramáticos para toda la ciudadanía, sin distinciones de ningún tipo, pues cuando se atenta contra el Estado de Derecho y contra la libertad se atenta contra los derechos de todos los ciudadanos.

Nadie garantiza que no existirán desapariciones forzadas, nadie garantiza la vida, aún cuando pretendan decir que no se elimina la protección a estos valores de la Constitución, pues si en un estado excepcional (decretado por el propio presidente en consejo de ministros) cualquiera es detenido, las autoridades no tendrán ni siquiera la obligación de informar sobre la detención, sobre sus causas o sobre el destino de las encarcelados. Y sumemos a esto la exclusión del derecho de información durante estos mismos caprichosos estados de excepción o conmoción

¿Adónde pueden acudir los familiares?, ¿los abogados?, ¿los denunciantes?. Ante un tribunal no serán oídos porque no hay derecho alguno por la supresión, así sea temporal, de las garantías que nacen el debido proceso, pero tampoco podrá acudirse a los pocos medios de comunicación de índole imparcial que nos quedan, pues estos tendrán una prohibición expresa de dar información sobre estos temas. El único vocero oficial será el gobierno nacional que hasta ahora ha mostrado un control total de a información y una negativa clara a asumir sus compromisos de protección y resguardo de los derechos humanos.

5.- ¿Qué hacer?

Es tan grave lo que decidió la Asamblea Nacional el día 12 de octubre que la simple preocupación ya resulta poca ante tales abusos. La apatía resulta también insuficiente. La complacencia del Poder Judicial y del Poder Ciudadano ante estos abusos es dramática. La postura del poder frente a las luchas democráticas contra los abusos sistemáticos de poder y las violaciones de Derechos Humanos, de rango constitucional, y que ahora pretenden desconocerse, hace pensar que la unidad es la única respuesta verdaderamente efectiva frente a la arbitrariedad.

La reflexión es urgente, la unión es impostergable. Los intereses personales, las posiciones individuales, deben ceder ante una decisión contundente: la de luchar todos por el bien de todos. No podemos a escasos dos meses de un referéndum aprobatorio seguir jugando a la confusión, menos aún convalidar con el silencio tamañas violaciones.

No podemos permanecer sentados en la banca mientras el adversario nos golea, no hay coherencia entre la oposición, las organizaciones de derechos humanos deben ser menos políticas y más reactivas, la academia debe férreamente oponerse a la institucionalización de una dictadura que tome por venganza la vida, la libertad y los derechos humanos de quienes no queremos sino luchar pacíficamente y en libertad por una Venezuela libre de opresión.

No se trata de debatir la reforma, no hay nada que debatir, toda ella es arbitraria, caprichosa, infundada, personalista y hecha a la medida de un hombre al que el traje de la ley ya le ha quedado pequeño y al que no le interesan los derechos de su pueblo, pues para él “pueblo” es sólo el que esté de acuerdo con el, y guarde silencio. Un hombre para el que sus adversarios políticos no tienen derechos. Es inoficioso discutir si se puede votar por partes o en bloque la reforma propuesta, pues quien convalida lo poco convalida lo mucho. Las alternativas son pocas, tampoco son fáciles las decisiones, votar o no votar no puede ser el único sentido del llamado de la oposición, debemos unirnos todos aún en nuestras indiferencias y nuestras individualidades, debemos explicar claramente que el abismo en el que hemos caído puede llegar a ser aún más profundo. Hay que asumir con preocupación, y desde la paz, pero con firmeza, lo que viene. Hay que rechazarlo pacífica y democráticamente por todas las vías internas y externas, y por encima de todo hay que unirse en la adversidad.

Ejemplos como el de un Chile oprimido que logró la concertación de sus ciudadanos deben ser modelo a seguir por los Venezolanos. De nada valen los negocios o el dinero que unos pocos puedan estar haciendo, de nada vale mantener una concesión, poco vale asegurar una Gobernación o una Alcaldía, menos aún un puesto político si en definitiva no tendremos país. Y mucho menos un país libre, en el que todos puedan pensar y expresarse en paz a favor de sus ideales. La venganza constitucionalizada que pretende imponerse no es sólo contra un grupo, lo es contra el pueblo en general, oficialistas y opositores. La venganza y la persecución no excluyen, puede ser contra cualquiera y no hay peor venganza que aquella que desde el odio se forja con mala voluntad, con burla, con abuso de la fuerza y del poder y dándole ahora rango constitucional para acabar, moral y socialmente, con quienes quieren ser libres.

Hacemos un llamado urgente los partidos políticos, a las organizaciones no gubernamentales de Derechos Humanos Nacionales e Internacionales, a los estudiantes universitarios, a los académicos de todas las universidades del país, a los partidarios del oficialismo que no están de acuerdo con lo que viene sucediendo, a los gobernadores y alcaldes, a los gremios profesionales y técnicos, a los presos políticos, a los perseguidos políticos, a los profesionales y técnicos independientes, a los sindicatos de trabajadores, profesionales y técnicos, a la CTV, a los miembros de la Fuerza Armada Nacional, y a la ciudadanía en general a luchar en paz, pero con vehemencia y firmeza, contra el abuso que se propone desde poder contra todo el pueblo venezolano.

Nuestras organizaciones se ofrecen con toda humildad, pero con la máxima preocupación como entes organizadores y catalizadores del espíritu impostergable de coalición, de concertación, de unidad, de paz, de coherencia y de respuesta inmediata en conjunto. Ponemos en manos de todos los grupos y ciudadanos nuestra buena voluntad, nuestra fuerza, nuestros conocimientos jurídicos, pero sobre todo nuestra intención apartidista de lograr una Venezuela con futuro donde todos y cada uno de nosotros tenga un espacio para opinar, y para ser libre.

Nuestras organizaciones, siempre respetuosas de la Constitución y la ley, y de los mecanismos formales y democráticos de protección de los derechos de todos, presentará en los próximos días una ACCIÓN DE AMPARO CONSTITUCIONAL ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia contra la evidente amenaza y daño de violación de nuestros derechos ciudadanos que se está materializando actualmente contra el país y su pueblo. Si ello no funciona, se acudirá a las instancias internacionales pertinentes.

En Caracas, a los 14 días del mes de Octubre de 2.007.-

VIVE
FUERZA INTEGRADORA
FORO PENAL VENEZOLANO

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Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 16/10/2007 | 05:32:18 am | General, Política, Día a Día | 2 comentarios


Hambre y libertad

Entre 1958 y 1961 murieron de hambre más de 40 millones de chinos porque la producción de granos en ese país comenzó a descender y no se tomaron las acciones a tiempo para corregir los errores. Como resultado, durante tres años la gente moría de hambre, no alcanzaba la comida, pero sólo sabían la verdad unos pocos miembros del partido comunista.

Obviamente, cuando Mao Tse-tung lanzó su programa del Gran Salto Hacia delante no lo hizo con esa intención, sin embargo, ese fue el terrible resultado. Aterrados burócratas desde las diferentes provincias enviaban estadísticas falsas en las cuales se mostraba un aumento de la producción agrícola mientras la realidad era otra. Es decir, una perversa mezcla de falta de libertad de expresión, restricción de la información y temor al poder absoluto de “el líder” –típica de los regímenes autoritarios– produjo en China esta catástrofe sin precedentes.

El filósofo y economista Amartya Sen, ganador del Premio Nobel de Economía en 1998, ha llamado la atención sobre el siguiente hecho: las hambrunas nunca han sucedido en países con gobiernos democráticos que respeten la libertad de expresión. De acuerdo con Sen, sólo se han registrado hambrunas en antiguas monarquías, en sociedades contemporáneas con gobiernos autoritarios, en dictaduras, en colonias controladas por gobiernos imperialistas y en dictaduras de partidos únicos. ¿Por qué? Porque donde existe libertad fluye la información de manera eficiente, y los problemas pueden ser solucionados. En otras palabras, donde las estadísticas reflejan la realidad y no el deseo de un tirano, donde la prensa, la radio y la televisión pueden reportar sin censura y existen partidos de oposición que ofrecen visiones alternativas, se pueden tomar los correctivos a tiempo para evitar el empobrecimiento y la tragedia de todos. La hambruna es un ejemplo extremo, las colas y la escasez son manifestaciones más comunes del mismo problema.

Cuando vemos que en Venezuela se nos niega la información sobre los verdaderos niveles de producción de petróleo –junto con cientos de indicadores sociales y económicos– no podemos dejar de hacer la conexión entre la falta de libertad y el hambre que nos señala Amartya Sen. Y es que tuvimos que enterarnos por la OPEP de que la producción de petróleo de Venezuela era 750.000 barriles diarios menos de lo que pretendía hacernos creer el Gobierno.

Mientras el Gobierno venezolano continúe con sus mentiras y esconda las verdaderas cifras de nuestra situación petrolera, no se tomarán las medidas necesarias para garantizar la supervivencia de nuestra industria más importante. Al igual que sucedió con los alimentos en la China de Mao, el Gobierno venezolano insiste en que estamos produciendo más de 3 millones de barriles diarios, cuando la realidad, según la Agencia Internacional de Energía y la OPEP, es que andamos más bien por los 2,36 millones de barriles por día. ¿Qué hizo el Gobierno ante esta noticia? Presionar para que la prensa venezolana no la publicara y exigir que esta información fuese eliminada de la página web de la OPEP.

¿Cuántas otras estadísticas erradas, producto del engaño, existirán? ¿Cuál será la verdad detrás de la escasez en Mercal? Con la reelección indefinida que nos promete el Presidente no lo sabremos en mucho tiempo, hasta que el hambre reinante no se coma el cuento de las estadísticas oficiales.

Publicado en el Diario El Nacional edición del día 13/10/07 página A13

Venezuela Política Libertad Hambre Hugo Chávez

Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 13/10/2007 | 07:07:44 am | Política, Día a Día, Economía | Dejar un comentario


Misión Cadivi

El Gobierno sacó a la luz pública otra lista de culpables y traidores a la patria.

Esta vez le tocó a esos “ladrones” que revenden los dólares preferenciales asignados por la agencia encargada del control de cambios (Cadivi) para realizar compras durante viajes al exterior o por Internet.

Ayer, los “criminales” fueron los que aparecían en la lista que creó el diputado Luis Tascón y la lista Maisanta. Hoy, son los de Cadivi. Mañana serán otros, no nos quepa la menor duda.

En la lista de hoy aparecen publicados los nombres de más de 1.000 personas –y anuncian muchos más– como supuestos delincuentes, porque el Gobierno sospecha que quizás hayan vendido a terceros (quienes también serán condenados) sus cupos de tarjetas de crédito en dólares a la tasa oficial.

¿Es eso un delito? Y si lo fuera, ¿es esa la manera de juzgar a alguien en democracia? Como ambas respuestas son negativas, hay varias reflexiones que se desprenden de este hecho.

Se sabe que la reventa de un bien no es un delito. Por cierto, el Gobierno de Cuba constantemente revende, a los altos precios internacionales, gran parte de los 70.000 barriles de petróleo que a diario le regala el Gobierno venezolano y, que yo sepa, nadie los acusa de ladrones. Y es que, en nuestro país, aquello que es delito y lo que no lo es ha dejado de fundamentarse en lo que está escrito en las leyes. Lo criminal se convierte en justo o viceversa, a conveniencia de la revolución bolivariana.

Por ejemplo, se consideró delito el que Noticiero Digital publicara el currículo de los supuestos estudiantes que defendieron al gobierno en la Asamblea Nacional. Sin embargo, nunca se juzgó como un crimen la publicación en la página web del diputado Tascón, con los nombres y cédulas de identidad de todos los que firmamos por el revocatorio presidencial.

Por ello, esta nueva cacería de brujas hay que verla como otro crimen inventado que le conviene a la revolución bolivariana. La lectura más directa es concluir que esta es una nueva arremetida contra la clase media venezolana, pues en su mayoría ese sector del país se opone al régimen.

Es decir, que al igual que en otros recientes períodos preelectorales en Venezuela, el gobierno bolivariano busca la manera de coaccionar y amedrentar al universo de votantes que se le opone. Recordemos el video del “rojo rojito” días antes de las elecciones presidenciales de diciembre.

Ahora bien, ¿ha medido el gobierno las consecuencias de atacar quizás la única política que beneficia a la clase media venezolana? En otras palabras, ¿por qué arremete contra la llamada Misión Cadivi? De hecho, su diseño ha resultado una genialidad maquiavélica, pues logra comprar conciencias de acérrimos opositores al gobierno sin que estos se den cuenta.

Esta nueva violación de los derechos de los venezolanos se suma a la larga lista de atropellos que este gobierno ha hecho durante su gestión.

Pero a diferencia de las otras, en las cuales el abuso fue consecuencia de una lucha contra el régimen, en este caso se origina por aceptar regalos del mismo.

Las lecciones de esta medida son muchas. Quienes aceptaron voluntariamente entrar en la Misión Cadivi ya han aprendido la suya. Al fin y al cabo, de los que reciben las otras misiones se espera, por lo menos, que se disfracen de rojo.

Actualización
Noticia Relacionada: Nicaragua revende Diesel venezolano

Publicado en el Diario El Nacional edición del día 29/09/07 página A13

Venezuela Política Control de Cambio CADIVI

Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 28/09/2007 | 07:45:37 pm | Política, Día a Día, Economía | 2 comentarios


Frase memorable de protestante de PDVSA en Lecherias

Los trabajadores de Pdvsa aseguran que están con el proceso revolucionario y que son "rojos, rojitos".

"Por eso no entendemos el maltrato. Mandaron a la policía a arremeter contra nosotros, pese a que dicen ser defensores de los derechos humanos"

Manuel Urbano, trabajador de la industria.
EL NACIONAL - Viernes 28 de Septiembre de 2007

Venezuela Política Derechos Humanos PDVSA

Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 28/09/2007 | 10:41:24 am | Política, Día a Día, Videos | Dejar un comentario


Soldados o criminales

En un insólito artículo publicado en este periódico el jueves pasado, la ex vicecanciller Mari Pili Hernández defiende a los terroristas sugiriendo que estos no son criminales, sino más bien soldados de una causa noble. “¿Es terrorista aquel que no teniendo armas sofisticadas… decide entrar en un centro comercial y atacar a cualquiera que parezca familia de aquellos que le robaron la suya propia?".

Esta es una de las preguntas que se hace la ex viceministra, alineándose con quienes piensan que los terroristas suicidas no son criminales, sino combatientes de una guerra sui generis. Lo que quizás ella ignora, es que la administración Bush está siendo duramente criticada por precisamente pensar de esa manera.

Para muchos, el presidente de los Estados Unidos cometió un error al declarar la guerra a los terroristas, pues con ello los “elevó” a la categoría de soldados en vez de tratarlos como criminales.

Esta decisión de política exterior ha sido la causa de graves atropellos a la Constitución norteamericana y a los derechos humanos de miles de personas.

Los que atacan la política de Bush argumentan que la línea que separa al soldado del civil ha sido históricamente clave para juzgar cualquier acto de guerra. Los soldados tienen uniforme, pertenecen a un país al cual representan y están armados para matar a otros soldados.

Por otro lado de la línea, ellos también tienen el deber de minimizar las bajas de civiles. El ataque del 11 de septiembre, que provocó el cambio de política en Estados Unidos, fue realizado por civiles de nacionalidad saudita en nombre de una organización llamada Al Qaeda, para matar intencionalmente a miles de civiles.

¿Puede ser esto calificado como un acto de guerra y, por ende, pueden ser considerados soldados los terroristas? Muchos consideran que no, y que la administración Bush se metió por un peligroso camino cuando declaró “la guerra al terror".

Este camino se tornó aun más resbaladizo cuando prometió que no se detendría hasta que cada grupo terrorista con alcance internacional fuese encontrado y derrotado. En efecto, esta ausencia de fronteras y de uniforme en la definición del soldado enemigo ha tenido inmensas implicaciones en la forma de aplicar la justicia que le corresponde.

Por ejemplo, considerar soldado a un terrorista permite enjuiciarlo por haber matado a civiles, sin embargo, sus ataques a objetivos militares no serían ilegales. Por otra parte, al no diferenciarse de la población civil en general, el gobierno viola constantemente los derechos individuales al convertirse en juez discrecional de quien es y quien no es el “soldado” enemigo. En fin, por esta mal llamada guerra y por tratar a los terroristas como soldados, se ha invadido dos países y se han violado los derechos humanos de millones de civiles. Por eso, Mari Pili Hernández y el presidente Bush están equivocados: los terroristas son criminales y deben ser perseguidos, juzgados y convictos en las cortes, como tales. La mejor forma de combatirlos es con el peso de la ley, con mejores sistemas de inteligencia y con eficaces acuerdos internacionales.

El terrorismo sólo podrá ser derrotado cuando le neguemos toda legitimidad, tanto en los objetivos que persigue como en los instrumentos que utiliza. Quienes se empeñan como el presidente de Estados Unidos y la ex vicecanciller en torcer esta realidad, sólo terminan perdiendo legitimidad ellos mismos.

Publicado en el Diario El Nacional edición del día 15/09/07 página A9


Artículo de Mari Pili Hernández en página 2

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Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 15/09/2007 | 08:01:33 am | General, Política, Día a Día | 4 comentarios


Encuesta sobre Reforma Constitucional Datanalisis

Los invito a que vean esta encuesta de Datanalisis sobre varios temas de la política venezolana incluida la propuesta de cambios constitucionales presentada por el Presidente Chávez. Hay que recordar que Datanalisis, muy al disgusto de la oposición venezolana, pronosticó el triunfo de Chávez con una ventaja de más de 20 puntos en las elecciones pasadas. A diferencia de otras encuestadoras, esta es muy escuchada en el Chavismo.

Lea o Descargue la encuesta completa aquí:

Nota: Para ver la encuesta en tamaño grande, solo debe apretar el botón señalado en la siguiente imagen:

Versión PDF: Encuesta Reforma Constitucional DATANALISIS

Venezuela Política

Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 06/09/2007 | 09:49:35 am | Política, Día a Día | 12 comentarios


Las virtudes del fiscal

Isaías Rodríguez y Hugo ChávezCada ser humano representa una mezcla única de virtudes y defectos. Estamos condenados a construir nuestra historia identificando valores y lidiando con nuestros propios demonios.

Desafortunadamente, en ese camino hay virtudes extremas que pueden conducirnos a la tragedia. Y es que no es fácil encontrar ese dorado término medio, como anunciaba Aristóteles.

Hay muchos valores que dejan de serlo al cambiar las circunstancias. Por ejemplo, sabemos que la lealtad es una de las condiciones más hermosas de la amistad; sin embargo, esa nobleza hacia un individuo se puede convertir en el más devastador defecto si entra en conflicto con la debida lealtad hacia un pueblo.

Esta semana, la política norteamericana se vio conmocionada por la renuncia –obligada por la creciente crítica a su gestión– del fiscal general, Alberto Gonzales. Más allá de la tragedia que significó para la comunidad latina –primera vez que un hijo de inmigrante latinoamericano llegaba a esa posición– es importante derivar las importantes lecciones que para los venezolanos tiene este relevante hecho político.

El presidente de los Estados Unidos logró colocar a la cabeza de la Fiscalía General de su país a un leal servidor personal. Desafortunadamente, tal como lo diría la senadora Hillary Clinton, el fiscal general Gonzales confundió su función anterior como abogado personal de George W. Bush con su debida lealtad al sistema de justicia que ampara a todo el pueblo norteamericano. Es decir, la misma virtud que vio el presidente en él, quizás la única por la cual llegó a ese importante cargo, terminó siendo la causa de su derrumbe político.

Muchos mirarán esto con el estrecho lente del antiamericanismo y concluirán –erradamente– que esto es una prueba más de los defectos del Gobierno “gringo". Pero, quienes se conformen con este análisis superficial perderán la oportunidad de aprender la verdadera lección: la democracia funciona cuando es capaz de garantizar los límites al poder individual y al propio Estado.

Al igual que muchos funcionarios públicos en nuestro país, el fiscal Gonzales consideraba su deber fundamental el complacer al presidente.

Convencido de que el elemento más importante de la política norteamericana era la “guerra contra el terrorismo” iniciada por su comandante en jefe, George W. Bush, cometió todo tipo de atropellos.

Inspirado en esta idea, ejerció su cargo bajo el equivocado precepto de que en tiempos de guerra el presidente debe tener amplios poderes para proteger a su país.

Esto lo llevó a interpretar la ley de manera sesgada, a destituir a jueces que se opusieran a los abusos de poder por parte del Ejecutivo y a violar los derechos de millones de compatriotas con la firme convicción de que lo que era bueno para Bush, era bueno para Estados Unidos.

En algunos países, como por ejemplo el nuestro, esos fiscales se eternizan en el poder porque las instituciones democráticas hace tiempo que sucumbieron ante la ambición totalitaria del presidente.

La tentación totalitaria es universal y representa el demonio más peligroso al cual debe enfrentarse el funcionario público.

Por ello, las constituciones, las leyes, las voces de la oposición política y los medios de comunicación están allí para ayudarlos y limitar su poder. Las “virtudes” del fiscal de Bush se parecen mucho a las del fiscal del presidente Hugo Chávez, pero el presidente de Estados Unidos no es tan poderoso como el de Venezuela…

Publicado en el Diario El Nacional edición del día 01/09/07 página A13

Venezuela Política Bush Hugo Chávez

Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 01/09/2007 | 10:38:40 am | Política, Día a Día | 1 comentario


Guerra, Paz y Liderazgo

Existen muchos tipos de liderazgos. Las características que convierten a un hombre o a una mujer en líder dependen de sus destrezas y de las circunstancias que les toca enfrentar. Si tomamos en cuenta estas dos variables, la historia nos enseña que los líderes que surgen para la guerra son muy distintos a los que aparecen en periodos de paz. También nacen líderes para las grandes transformaciones con características muy distintas a aquellos que son buenos para la consolidación de los cambios. Se podría decir que en Venezuela, la revolución llevada a cabo por Hugo Chávez, al igual que todas las revoluciones, se ha alimentado de la exclusión y la confrontación. Pero luego de nueve años, ésta comienza a dar señales de fatiga porque el país desea un liderazgo que consolide los cambios realizados en un ambiente de tolerancia y paz. ¿Podrá hacerlo Chávez?
Por lo general los líderes para la guerra no son buenos para consolidar la paz. Por ejemplo, Winston Churchill, el gran líder que condujo a su patria, Inglaterra, por el penoso camino de la segunda guerra mundial contra Alemania, tuvo poco éxito en los periodos de paz durante su larga carrera pública. Sin embargo, en los albores de la guerra, en Mayo de 1940, logra enviar el mensaje que el pueblo británico esperaba. Luego del rotundo fracaso de Arthur Chamberlain con su política de apaciguamiento frente a la amenaza expansiva de Adolf Hitler, Churchill se opone a cualquier negociación con Hitler; hace un llamado desesperado a la valentía y al sacrificio del pueblo inglés y se conecta con la psiquis de sus compatriotas. Al apelar a esos valores paradigmáticos de la historia del imperio anglosajón, se catapulta sin dilación como figura indiscutible para liderar el gigantesco reto que enfrentaba su patria. Y es que el pueblo inglés estaba listo para un líder distinto: un líder para la guerra. Ese líder apareció el 13 de Mayo de 1940 cuando Churchill lanzó su famoso discurso y expresó que sólo ofrecía “sangre, sudor y lágrimas” pero que su objetivo era la victoria. Churchill no garantizaba una victoria fácil sino por el contrario, una victoria muy costosa, una victoria ante “todos los horrores”, una victoria que se impusiera independientemente de lo largo y duro que fuese el camino porque “sin victoria no sobreviviremos”. En otras palabras, el líder Churchill surge del agua tibia de la cotidiana política con un mensaje realista y épico a la vez, con el cual logra amalgamar tras él al pueblo inglés y enfrentar con decisión una guerra inesperada.
Por otra parte, existen líderes que surgen por poseer grandes destrezas para momentos de estabilidad, sin embargo pierden su ascendencia ante los demás cuando se encuentran incapaces de enfrentar cambios súbitos en el entorno. Por ejemplo Herbert Hoover gana las elecciones presidenciales de 1929 en Estados Unidos en medio del gran optimismo que siguió el final de la primera guerra mundial. En clara señal de esto, cuando fue elegido candidato expresó: “hoy en América estamos mas cerca que nunca en la historia de nuestro pueblo, de triunfar definitivamente contra la pobreza”. Ni Hoover, ni quienes lo eligieron presidente, podían imaginarse la catástrofe económica que se le avecinaba unos meses después con el desplome de la bolsa de valores, quizás de haberse sabido, otro líder hubiese aparecido. Lejos de resolver la crisis, Hoover toma medidas erradas y conduce a su país a la tragedia de la Gran Depresión.
Lo cierto es que cada situación requiere de liderazgos distintos. No es común encontrar individuos con el abanico de destrezas lo suficientemente amplias como para ser líderes exitosos tanto en crisis como en estabilidad. En Venezuela, Simón Bolívar es otro ejemplo de ello; gozaba de la fuerza, el valor, la visión y la perseverancia que -rayando en lo irracional- le permitió liderar la independencia de cinco naciones del dominio español. Sin embargo como el Libertador carecía de otras habilidades, como la tolerancia, la capacidad de conciliar y trabajar en equipo, no pudo ser el líder de la construcción de la gobernabilidad después que esas naciones lograran su independencia.
No es fácil encontrar en la historia hombres o mujeres que mantengan su liderazgo luego de haber conducido cambios drásticos de rumbo. Le fue difícil a un Mijail Gorbachov luego de haber liderado el Glasnost en Rusia, al igual que a Lech Walesa, después de que su movimiento “Solidaridad” encendiera el sentimiento anticomunista en Polonia y contribuyera a la caída del muro de Berlín. Pareciera pues que los líderes guerreros, deben colgar su espada y dejar que otros tomen el mando cuando se alcanza la paz y la estabilidad. Quizás por ello -y Chávez pareciera estar en este grupo- algunos logran mantenerse en el poder buscando nuevas guerras o inventando otras. Entre estos últimos caben personajes como Fidel Castro, Mao Tse Tung o Stalin. Es decir, líderes que se mantienen porque convencen a sus seguidores de que continúan en guerra con enemigos externos, internos o imaginarios, pues saben que sólo si esa percepción se mantiene, seguirán siendo los elegidos. En el caso de Cuba esto todavía sigue siendo una triste realidad. Casi cincuenta años de guerra civil a larga distancia contra el exilio de Miami, “el capitalismo salvaje” y la Casa Blanca, le permitió al Comandante Castro, eternizarse en el poder y morirse de viejo en su cama gobernando. Hay que aprender de la historia, pero me temo que Chávez lo está haciendo con la idea de parecerse a Fidel.
Y esto nos lleva a otro tema importante: el liderazgo y el carisma no vienen con un libro de moral y ética debajo de brazo. Quienes se conectan con la psiquis de un pueblo pueden hacerlo para motivar sus valores más sublimes o sus más bajas pasiones: los seres humanos tenemos un amplio inventario de ambas. Si aceptamos que el líder es aquel a quien un grupo de personas lo considera su guía, su jefe o su orientador, Adolfo Hitler ha sido quizás uno de los líderes más exitosos de la historia. El escritor Howard Bloom en su libro “El Principio de Lucifer” argumenta que nosotros somos el resultado de una lucha de supervivencia como tribus o grupos y no como individuos, tal como lo sostiene Darwin en su teoría de la evolución. Por ello, somos capaces de cometer tanto los más horrendos crímenes como de alcanzar las más enaltecedoras metas, cuando nos sentimos partícipes de algo que nos rebasa como individuos. De acuerdo a esta teoría entonces, la presencia de un líder es parte esencial de nuestra evolución. En otras palabras, todos los que estamos en este planeta hoy, somos el resultado de una lucha grupal y de un duelo entre líderes tribales más que de una lucha solitaria por el más fuerte. Los llamados organismos sociales o memes (para diferenciarlos de los genes que conforman a cada individuo) logran tener relativo éxito de acuerdo a quien los lidera y cuales pasiones apela. El Marxismo y el Catolicismo son ejemplos de memes que han logrado extenderse y mantenerse. El Chavismo en Venezuela podría considerarse meme con identidad (los seguidores de Chavez), con color (rojo), con objetivos (construir el Socialismo del Siglo XXI) pero que desafortunadamente invoca constantemente al odio, la confrontación y a la guerra para mantenerse vivo.
Por último, como no son comunes los líderes capaces de confrontar y promover la paz al mismo tiempo hay que aprender de sus virtudes. Nelson Mandela es uno de esos pocos casos. Luego de haber conducido a su pueblo por el camino de la lucha armada para lograr sus derechos y de haber sufrido 26 años de cárcel; finalmente logra la emancipación de su gente, gana unas elecciones y en vez de seguir alimentando la confrontación, se dedica a construir un país donde quepan todos los surafricanos.
Haciendo oídos sordos de quienes le aconsejaban venganza contra los blancos por haber legalizado la terrible separación racial (Apartheid) en Sudáfrica, Mandela promueve la tolerancia, la inclusión, la cooperación y el trabajo en equipo. Por ello muchos lo han considerado el líder “Ubuntu”, palabra africana que significa muchas cosas como respeto, humanidad y tolerancia, principios sobre los cuales esta fundada la nueva republica de Sudáfrica. En la esfera política, el concepto de Ubuntu es usado para enfatizar la unidad y la necesidad del consenso en la toma de decisiones así como el respeto y los valores humanitarios para sustentar dichas decisiones. En su autobiografía "El Largo Camino hacia la Libertad", el líder surafricano describe como la filosofía del Ubuntu se aplicaba en las decisiones de su tribu donde su padre era líder. En el recuento de su lucha, Mandela también destaca como el líder debe ser como el pastor pues debe ser capaz de dirigir a su rebaño desde atrás, dejándolo siempre caminar adelante…
Desafortunadamente para Venezuela, Hugo Chávez no ha escogido su mentor en Mandela sino en Fidel Castro. Venezuela quiere paz, pero su presidente y líder de la revolución bolivariana sabe que al alcanzarla tendrá que cederle el paso a otro. Por esa razón no permite que nos bajemos del caballo, vivimos en una eterna batalla de Carabobo. El nuevo liderazgo capaz de contraponerse al Chavismo, sólo surgirá de quienes se conecten genuinamente con la psiquis de esa gran mayoría de venezolanos que añoran paz, estabilidad, tolerancia, consenso y progreso. Un liderazgo que debe combinar algunas de las características de Churchill –su capacidad para contectarse con los verdaderos valores de sus compatriotas u motivarlos a la lucha- y otras de Mandela mucho mas obvias. Mientras no lo logremos, el “comandante” Chávez nos seguirá llevando de guerra en guerra, hacia la destrucción entre nosotros mismos.

Venezuela Política Liderazgo Historia

Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 31/08/2007 | 02:26:29 pm | General, Política, Día a Día | 1 comentario


Nos volvemos a encontrar

Llegó la propuesta de "reforma" constitucional presentada por el Presidente. Desafortunadamente para todos, en algunas cosas es peor que la versión colada a la prensa y que el Gobierno había rechazado como quien niega un pecado no cometido.

El texto produce asombro y angustia. Lo que Chávez nos presenta es tan ajeno a lo que nos ha unido históricamente como venezolanos, tan foráneo a lo que hemos soñado para nuestra vida y la de nuestros hijos, que no entendemos cómo puede presentarlo en nombre de una supuesta mayoría. Y si así fuera, las constituciones no son la imposición de un monarca, son el resultado de conquistas democráticas para garantizar la inclusión y el respeto a las minorías; es el contrato social que aceptamos firmar porque representa el consenso de todos. Por ello, este texto presidencial es una burla al país, es el instrumento con el cual pretende construirse un cargo vitalicio y liquidar las sanas aspiraciones políticas de cualquiera. Cuidado señores, porque cuando esas cosas suceden, el torrente de la competencia por el poder busca causes peligrosos.

Debe ser muy difícil para los seguidores del Presidente continuar justificando sus delirios y su endiosamiento. Me pregunto lo que sentirán los chavistas light. ¿Es esta corrupción lo que esperaban cuando les prometieron una Venezuela digna? ¿Es esta tragicomedia con un solo actor lo que se imaginaban cuando soñaban con un país más justo? Estoy convencida de que hay muchos venezolanos que creyeron en esta revolución y que hoy están preocupados. Por ejemplo, mi hermano, a quien quiero y admiro, y quien a diferencia mía ha creído en este "proceso", comparte hoy algunas de mis inquietudes por el futuro del país. Estoy segura de que muchos otros hermanos, separados por esta revolución, consiguen en este texto constitucional razones suficientes para reencontrarse. Por ejemplo, los hermanos nos volvemos a encontrar porque no creemos en la reelección continua o indefinida y mucho menos cuando sólo es permitida para quien, a su vez, concentra groseramente el poder. No existe ninguna constitución en el mundo en la cual se conjuguen perversamente esas dos variables. Los hermanos nos volvemos a encontrar porque pensamos que muchos de los cambios no necesitan estar en la Constitución, a menos que existan oscuras intenciones. Por ejemplo, lo de la jornada de seis horas, además de ser una locura que traerá más desempleo y pobreza, puede ser planteada en el contexto de una ley laboral. Lo mismo sucede con la oferta de darle a las misiones un rango constitucional. ¿Será que el Presidente, maquiavélicamente, espera comprar su elección vitalicia plasmada en el mismo texto con sus migajas populistas? Si no es así, debería por lo menos demostrar respeto al pueblo y presentarla para la consulta popular, artículo por artículo. Igualmente, no entendemos para qué quiere el Presidente comandar una milicia bolivariana, aunque sí entendemos que propone crear una estructura geográfico-política paralela a las gobernaciones y alcaldías para cercenarles el poder sin eliminarlas. Y eso de crear "comunas", núcleos "indivisibles del Estado socialista Venezolano", copia al carbón de la Unión Soviética, nos parece un exabrupto. Además, nos reencontramos en rechazar esa obsesión de cambiarle el nombre a todo. La verdad es que la propuesta de rebautizar a Caracas como la "cuna de Bolívar y reina del Guaraira Repano" tiene visos de delirio. En fin, en este reencuentro fraterno tenemos una gran oportunidad para frenar esta locura; de no hacerlo, Chávez no sólo se eternizará en el poder, sino que nos guiará hacia un futuro triste.

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Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 18/08/2007 | 06:04:15 am | Política, Día a Día | 1 comentario


Por ahí va la cosa

Hugo ChávezEn una decisión tardía y por lo tanto anodina, para lo que debería haber sido su propósito, el Consejo Nacional Electoral sancionó el pasado 13 julio al presidente de Petróleos de Venezuela, Rafael Ramírez por utilizar las instalaciones de la empresa petrolera nacional para actividades proselitistas unos días antes de las elecciones presidenciales. En efecto, ocho meses después, cuando ya nadie lo esperaba y cuando a nadie le importaba, el parcializado árbitro electoral decide castigar al funcionario que tuvo mayor impacto en intimidar a los empleados públicos para que votaran por Chávez en las elecciones de diciembre de 2006.

¿Por qué? ¿Qué buscan con esto? Recordemos primero. El 3 de noviembre de 2006 se hizo público un video anónimo en el cual aparecía el presidente de Pdvsa vestido de rojo amenazando a la gerencia de la empresa petrolera estatal con echarlos de sus trabajos si no se declaraban rojos-rojitos y votaban por Chávez. Luego de ver el video, a nadie le quedó duda de que el señor Rafael Ramírez iba a ser sancionado por el Gobierno, por el Poder Judicial y por el CNE antes de los comicios presidenciales por haber protagonizado ese bochornoso acto de intimidación política. Pero no fue así. Todos los poderes le fallaron al pueblo pues se lavaron las manos y lo dejaron a la merced de la terrible amenaza que desde las alturas del poder se cernía sobre su libertad de conciencia. El propio Presidente de la República y candidato presidencial salió a la defensa de Ramírez para decir, lo que repitió hace unos días, que ese comportamiento no era ni moralmente oprobioso ni ilegal, y que más bien debería convertirse en ejemplo para todos los revolucionarios. Traigamos algunas de las palabras de Ramírez para entender el drama de la democracia venezolana en su justa dimensión: Nosotros tenemos que decir claramente que la nueva Pdvsa es roja, rojita, de arriba abajo" "A nosotros no nos tiembla el pulso, nosotros sacamos de esta empresa a 19.500 enemigos de este país y estamos dispuestos a seguirlo haciendo"; y continuó: "A mí me indigna cuando nosotros nos encontramos que haya gente Ni-Ni, que haya gente light, que haya gente que ahora diga que aquí estamos en unos procesos de tal para cual, que necesitamos abrir esta cosa, no señor, aquí el que se le olvide que estamos en medio de una revolución se lo vamos a recordar a carajazos, pero aquí esta empresa está con el Presidente".

Pues bien, esperábamos que conductas como estas fueran castigadas, pero como hemos dicho no lo fueron en su momento. Por ello no entendemos la razón de multar a Ramírez ahora. A menos que Chávez se traiga algo entre manos al decir la semana pasada que si multaban a Ramírez tendrían que multarlo a él también. Me pregunto ¿no será que eso es lo que quiere el Presidente? ¿No será que esto tiene que ver con la reforma constitucional? A Chávez le está costando convencer a los venezolanos sobre las supuestas bondades de su reforma constitucional y sabe que la va a tener que someter a consulta popular. También sabe que a pesar de lo controlado que tiene el voto electrónico ahora más con la Cantv en sus manos, para legitimar su reelección indefinida necesita un CNE con cierto barniz de independencia. La multa a Rodríguez y un pleitico con el Presidente le daría al sesgado arbitro electoral la apariencia de autonomía que Chávez busca desesperadamente para legitimar su reforma. ¿No será por ahí por donde viene la cosa?

Parte 1

Parte 2

Transcripción del discurso de Rafael Ramírez, ir a página 2

Páginas: 1 2

Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 04/08/2007 | 10:28:36 am | Política, Día a Día, Economía, Videos | 1 comentario


La Crisis que se nos avecina
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Venezuela Política Economía

Link Permanente al artículo escrito por Ana Julia Jatar Email | 03/08/2007 | 10:45:28 am | Política, Día a Día, Economía | 1 comentario


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